¿Cardio antes o después de entrenar?
¿Siempre dudas si deberías empezar tu sesión con unos minutos de cinta o dejar el cardio para el final? Es una pregunta muy habitual entre quienes buscan ganar masa muscular, perder grasa o mejorar su rendimiento. La respuesta depende de tu objetivo, aunque en la mayoría de los casos hacer el cardio en el entrenamiento después de las pesas suele ser la estrategia más eficaz.
El orden de los ejercicios puede influir en tu rendimiento y en la calidad de cada sesión. En este artículo descubrirás cuándo conviene realizar el cardio antes o después del entrenamiento de fuerza y cómo organizar tus entrenamientos para sacar el máximo partido.
¿Es mejor hacer cardio antes o después de las pesas?
Si tu prioridad es ganar fuerza o favorecer el crecimiento muscular, lo más recomendable suele ser realizar primero el entrenamiento de fuerza.
Hacer cardio intenso antes de levantar pesas puede generar fatiga y reducir el rendimiento durante los ejercicios principales.
Cuando llegas cansado a las series de fuerza es más probable que levantes menos peso, completes menos repeticiones o disminuya la intensidad del entrenamiento.
En cambio, si realizas primero las pesas, podrás entrenar con mayor energía y reservar el cardio para finalizar la sesión.
¿Qué objetivo tienes con el cardio en el entrenamiento?
Antes de decidir cuándo hacer cardio, es importante tener claro cuál es tu objetivo principal.
El mejor momento para hacer cardio en el entrenamiento dependerá de si buscas ganar masa muscular, mejorar tu resistencia o favorecer la pérdida de grasa.
El entrenamiento cardiovascular aporta numerosos beneficios para la salud y el rendimiento, pero combinarlo correctamente con el entrenamiento de fuerza puede ayudarte a optimizar tus resultados.
¿Y si mi objetivo es perder grasa?
Muchas personas creen que hacer cardio antes ayuda a quemar más grasa, pero este es uno de los mitos más frecuentes.
La pérdida de grasa depende principalmente del balance energético total y de la constancia, no del momento exacto en el que realizas el cardio.
Si tu objetivo es adelgazar, mantener el entrenamiento de fuerza seguirá siendo importante para conservar la masa muscular mientras reduces grasa corporal.
Por eso, salvo situaciones concretas, suele ser una buena idea completar primero la sesión de fuerza y terminar con cardio moderado.
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¿Cuándo sí es recomendable hacer cardio antes?
Aunque normalmente no es la mejor opción para quienes priorizan la fuerza, existen situaciones en las que empezar por el cardio puede tener sentido.
Por ejemplo:
- Si preparas una carrera o una competición de resistencia.
- Si tu objetivo principal es mejorar la capacidad cardiovascular.
- Si realizas un calentamiento ligero de 5 a 10 minutos antes de entrenar.
Un calentamiento cardiovascular suave antes de las pesas es recomendable; lo que conviene evitar es un cardio intenso que reduzca tu rendimiento posterior.
¿Cómo combinar fuerza y cardio el mismo día?
Si dispones de tiempo suficiente, lo ideal es separar el entrenamiento de fuerza y el cardio por varias horas. Así podrás rendir mejor en ambas disciplinas.
Si solo puedes entrenar una vez al día, esta suele ser una buena estructura:
- Calentamiento cardiovascular suave.
- Entrenamiento de fuerza.
- Cardio moderado o de baja intensidad.
- Recuperación, hidratación y alimentación.
Esta planificación permite mantener un buen rendimiento sin comprometer el trabajo de fuerza.